Y acá me encuentro yo otra vez, en un lugar gris donde la niebla recubre todo, donde no se ve nada. Los ojos grises de la gente que veo pasar, me miran y me ignoran, me alejo, me acerco pero no los veo, no quiero hacerlo (no puedo hacerlo). Pienso, pienso y medito todo lo que quiero hacer, me pregunto a donde quiero llegar, que quiero lograr, pero no me respondo, no quiero hacerlo o no puedo hacerlo, no sé. De repente me veo a mi mismo sentado mirando la nada, como siempre, esperando que llegue eso que nunca va a llegar, esperanza. Mi otro yo mira a los demás, pero tampoco los ve, ellos tampoco a él, son todos manchas grises, nada más. Se levanta pensando que encontró algo, alguien con quien esperar la nada, pero no es así, sólo se engaña a si mismo; me veo a mi mismo abatido y desesperanzado, como siempre. Entonces mi otro ser se levanta y camina, camina y trata de avanzar, pero siempre los pies vuelven al mismo lugar, parece que no avanza, no quiere avanzar o no puede, no sabe, y yo tampoco se. Me miro a mi mismo en la desolación, que impotencia no poder hablarme, no se cuando llegué a este extremo, y no se cuando voy a poder volver a ser uno de nuevo. Veo que mi cuerpo abatido deja de caminar, ya casi ni se ve, perdió el último rayo de esperanza que poseía. Ya no es nada y no quiere serlo, es una mancha gris entre las manchas grises, no es nada, no es nadie, sólo una mancha más. Se pierde en el infinito de su mirada, quiere ver pero no puede, no sabe como hacerlo, nunca se preocupo en saberlo, siempre se contentó en pensar que lo sabia, pero sólo se engañaba a si mismo, como siempre.
Uno a uno pasan los días de mi vida viéndome caminar en ese mundo gris sin llegar a ningún lado, me pregunto a veces que estoy haciendo mal, a donde quiero llegar con eso, que quiero lograr, pero no me respondo, no quiero hacerlo o no puedo hacerlo, no sé.
1 comentario:
espero que la mancha gris halla echo su revista... jajaj
se te ve muy bien jay..
adioses
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